EMDR son las siglas en inglés de Eye Movement Desensitization and Reprocessing, que se traduce al español como desensibilización y reprocesamiento mediante movimientos oculares. Este abordaje fue descubierto de forma casual en 1987, cuando la neuróloga y psicoterapeuta norteamericana, la Dra. Francine Shapiro, observó que los movimientos oculares voluntarios reducían la intensidad de la angustia de los recuerdos perturbadores. Inició una investigación en 1989 con sujetos traumatizados en la guerra de Vietnam y víctimas de abuso sexual para medir la eficacia del EMDR. Se comprobó que EMDR reducía de manera significativa los síntomas del trastorno por estrés postraumático en estos sujetos.
La terapia EMDR utiliza la estimulación bilateral (visual, auditiva o kinestésica) para poner en marcha y mantener activo el sistema de procesamiento de la información y ayudar al cerebro del paciente a reprocesar los traumas que la persona ha sufrido. Para ello, trabajamos con los recuerdos, las creencias infantiles disfuncionales, las sensaciones y emociones “atrapadas en el tiempo”, de modo que dichas experiencias se vayan integrando en una red más amplia, más adaptativa y funcional a la vida del paciente.


